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Mi visión desde Hong Kong

  • 07-04-2020

  • 5 minutos

La trayectoria que describa el sector empresarial chino mientras emerge del bloqueo económico podría señalar el camino al resto del mundo. Sin embargo, aunque se esperan más estímulos, la recuperación probablemente sea desigual y los inversores que deseen detectar a los ganadores a largo plazo necesitarán ser rigurosos. 

Dos largos meses

En los dos meses transcurridos desde el Año Nuevo Lunar, el brote de coronavirus Covid-19 que se declaró en Wuhan se ha mundializado y los mercados han registrado abultadas pérdidas. Como hemos visto en China, las medidas de contención han tenido enormes consecuencias económicas. Es preciso descontar descensos de dos dígitos en los indicadores generales de crecimiento, como el PIB. Hemos visto una respuesta masiva por parte de los gobiernos de todo el mundo, tanto en el plano monetario como fiscal. 

Probablemente lleguen más estímulos

Aunque por ahora las acciones de las autoridades chinas parecen relativamente contenidas frente a las de otros países, creemos que durante las próximas semanas y meses se anunciarán importantes medidas fiscales y monetarias. Los contundentes planes anunciados por otros bancos centrales dan al instituto emisor chino más margen para relajar su política. Probablemente se eleve el gasto en infraestructuras y, en este sentido, las administraciones locales ya están recaudando un considerable volumen de fondos en forma de bonos. Espero más medidas en el futuro. Las directrices del gobierno a los bancos darán apoyo a las empresas, pero preocupa cuánto de ese apoyo llegará a las pequeñas y medianas empresas. Los indicios disponibles, ofrecidos recientemente por una empresa de leasing cotizada que se centra en el segmento más pequeño del mercado, son tranquilizadores y sorprendentes, dado que muestran relativamente pocas señales de tensiones. Sin embargo, esta área conviene vigilarla muy de cerca.

Un factor determinante para los mercados internacionales serán las nuevas infecciones diarias. Así, superar el pico o, por lo menos, vislumbrarlo, será un catalizador importante para que el mercado forme un suelo. En estos momentos tenemos ejemplos positivos de descensos de las tasas de infección en Asia y algunos países de Europa parecen avanzar en la misma dirección. Es una constatación difícil, pero los países tienen que sufrir a corto plazo (es decir, medidas de contención, aunque sean coercitivas) para controlar la situación y poder iniciar la recuperación. Por lo que puedo ver, China está recuperándose, y lo está haciendo con relativa fuerza. 

Persisten los riesgos

Sin embargo, también soy consciente del riesgo de una segunda oleada de infecciones y eso es algo a lo que estamos muy atentos. En la China continental, los controles y las cuarentenas siguen siendo muy estrictos. Al igual que ocurre en Singapur y Hong Kong, los casos importados son una amenaza potencial y China ha aplicado otra ronda de medidas de contención. Por ejemplo, un compañero, ciudadano chino, que trabaja en Hong Kong pero tuvo que volver urgentemente a Pekín en avión fue trasladado a un hotel recomendado por el gobierno durante dos semanas. Como hemos visto tantas veces en los ajustes que realizan las autoridades de China, existe cautela en algunas áreas (por ejemplo, los colegios permanecen cerrados). Tras la recuperación del sector manufacturero, también espero que el sector servicios se recobre, aunque de forma más lenta.

Ceñirse al plan

En este entorno, nos estamos ciñendo al plan. Seguimos evaluando los fundamentales de las empresas, aunque se celebran más teleconferencias que reuniones en persona. En respuesta al brote, el equipo está dedicando aún más tiempo a analizar los balances y los flujos de efectivo de las empresas, además de dialogar con los equipos directivos para entender los retos derivados de un periodo con importantes descensos de los ingresos. 

En el sector empresarial chino, los directivos con los que hablo en la mayoría de los sectores están centrados en “recuperar el pulso”. Un fabricante me comentó hace unos días que habían vuelto a trabajar a un 80% de capacidad y que su objetivo era llegar al 100% en estos primeros días de abril. La recuperación del consumo es algo más difícil de calibrar, pero los nuevos estímulos deberían ayudar, ya sea por lo que se hace en determinadas regiones, como Hangzhou, donde el gobierno de la provincia de Zhejiang repartió 1.700 millones de yuanes (alrededor de 240 millones de dólares) en vales de compra, o por las políticas en apoyo de sectores concretos, como los automóviles. De nuevo, lo que me parece claro es que una de las prioridades del gobierno es estimular el consumo interno.

Ganadores y perdedores

A pesar de estas señales positivas, también se ha registrado una enorme volatilidad y el mercado ha recompensado eficientemente a las empresas que van a beneficiarse de la fase de contención y ha castigado a las que se llevan la peor parte del impacto económico, especialmente aquellas con una implantación más internacional. Sigo centrado en empresas de consumo y tecnología, que espero que se beneficien de los motores de crecimiento estructural que hemos venido destacando durante los últimos años. De hecho, muchas de las tendencias que habíamos observado en el mercado se acelerarán con el brote. El viraje hacia Internet, ya sea en el comercio electrónico o en servicios como la formación en línea, sumado a la necesidad de gestionar los datos que lo hacen posible, aumentará aún más su importancia. 

En muchos casos, las empresas con mayor presencia internacional están bien gestionadas, pero hasta hace poco, desde una perspectiva individual, su binomio riesgo-recompensa no salía bien parado en la comparación con los valores que se benefician de la dinámica del consumo interno. Sin embargo, a la vista de los recientes movimientos en los precios, mi percepción actual es que están surgiendo más oportunidades en estas áreas.

Aunque la evaluación del riesgo financiero es vital, también nos estamos centrando en cómo esperamos que queden situadas las empresas desde un punto de vista competitivo cuando emerjan de este periodo de bloqueo. Desde una perspectiva sectorial, espero que los bancos se lleven la peor parte de las tensiones financieras del sistema. Por el contrario, creo que las apuestas relacionadas con la nube se beneficiarán y espero, como decía, que la transición tecnológica (servicios en línea y comercio electrónico) se acelere aún más.

Mantener el foco

Se trata del tercer gran mercado bajista que vivo y a nuestros analistas les insisto en que lo más importante que podemos hacer es centrarnos en lo que hacemos mejor: poner el foco ahora más que nunca en los fundamentales de las empresas y mantener el mismo nivel de contactos con los equipos directivos, o incluso aumentarlo.

También me recuerdo a mí mismo que debo ser fiel a mi proceso y estilo de inversión, ¡aunque vaya en mi contra! Siempre he mantenido un sesgo hacia las empresas de pequeña capitalización y tengo que admitir que cuesta más en estos tiempos, ya que estos valores sufren más cuando la liquidez escasea en el mercado. Además, este segmento del universo de inversión ha experimentado el rechazo de los inversores, no solo desde el comienzo de este mercado bajista, sino también durante el último año o dos años. Pero sigo creyendo que mientras estas empresas ejecuten sus estrategias y cumplan con sus objetivos de beneficios a medio plazo, las cotizaciones deberían notarlo a lo largo del tiempo.

Por último, y por extraño que parezca, evaluar las oportunidades y riesgos en mercados como este me recuerda por qué me entusiasma invertir y por qué sigo pensando que es el mejor trabajo del mundo. Puede ser descorazonador, pero también resulta apasionante cuando encuentras excelentes oportunidades en el mercado.