Vivienda y depósitos, así ahorramos los españoles

  • 03-12-2018

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Desde que se presentaron los primeros datos sobre la composición del valor de los activos financieros e inmobiliarios de los hogares en 1980, el peso de los activos inmobiliarios ha sido mayoritario. La crisis de la década de los 2000 no ha cambiado esta preferencia sobre lo inmobiliario, a pesar de que los inmuebles han perdido más valor tras la crisis, según se desprende del I Observatorio del Ahorro y la Inversión en España, elaborado por Bestinver y el IESE.

El 70% del ahorro de los españoles se destina a activos inmobiliarios y el 30% restante a financieros, según datos del Banco de España. En lo referente a los activos financieros, desde inicios de la serie en 1985, los productos financieros con más peso sobre el total siguen siendo los depósitos para la sociedad en general, entre los inversores predominan los Planes de Pensiones, por su asociación con las necesidades tras la jubilación y por la desgravación fiscal.

El gráfico de abajo muestra el peso del valor de los activos financieros de las familias españolas sobre el total de la cartera financiera. En ella se observa que los depósitos han representado, y siguen representando, el activo con mayor valor de la cartera desde el inicio de la serie en 1985, a pesar de que está cayendo (en 1985 el valor de los depósitos sobre el total era de 57,1% y en el primer trimestre de 2018 del 37,2%). El resto de activos financieros significativos (seguros, fondos de pensiones y fondos de inversión) han pasado de una presencia meramente testimonial en 1985 a representar el 27,1% en 2018.

Fuente: Inverco, Ahorro financiero de las familias españolas, 1º trimestre de 2018

Los seguros con el 11,1% y los fondos de inversión con el 10,5% son los activos más importantes, por valor, tras los depósitos en 2018.

A diferencia de lo ocurrido con los depósitos y los planes de pensiones, los fondos de inversión (a pesar de ser un activo que llega a un bajo porcentaje de hogares) ha aumentado su presencia en los hogares españoles del 5,7% en 2011 al 6% en 2014.

¿Cuál es el motivo para ahorrar?

La razón principal para ahorrar estriba en cubrir necesidades en el medio y largo plazo, sin embargo, el plazo de sus inversiones se distribuye en partes iguales entre el largo, medio y corto plazo. Esta disociación puede provenir de la intolerancia a la incertidumbre y la influencia del consejo de las entidades financieras.

La mayoría de los inversores priman perder lo mínimo posible y maximizar la rentabilidad. La escasa diferenciación de los criterios de selección de los distintos productos financieros, unido al peso de los depósitos y la menor familiaridad de algunos de ellos, como la renta fija, parece indicar un gran campo para la formación financiera.

Obtener unos ingresos periódicos todavía es un objetivo para más de la mitad de los inversores, en su mayoría mujeres.

Uno de cada tres inversores no compara productos financieros

En el caso de los planes de pensiones y fondos de inversión, el 66,6% y 71,2% de los inversores que los contrata, respectivamente, analiza algún tipo de información previo al contrato. Uno de cada tres inversores no analiza la oferta de productos financieros del mercado y se ciñe a la oferta de las entidades bancarias.

Aproximadamente el 70% de los inversores con fondos de inversión ha analizado las opciones del mercado o la oferta de los fondos de inversión, previo a la contratación de los mismos. Posteriormente a dicha contratación, la mayoría de los inversores (58% del total) realiza aportaciones periódicas adicionales.

Los inversores cuentan con abundante información y herramientas para seguir la situación del mercado, la evolución de sus inversiones y operar, lo que se valora mucho. De ahí que los operadores deban seguir mejorando y desarrollando sus plataformas digitales para que los inversores puedan utilizarlas cada vez más.

A pesar de la mayor accesibilidad a la información, más de un tercio de los inversores que contratan fondos de inversión o planes de pensiones no hacen ningún tipo de análisis para informarse de opciones alternativas antes de contratarlos. El inversor es “autosuficiente”, pues afirma subestimar las recomendaciones, sobre todo los inversores más expertos. Las decisiones de inversión se basan en criterios propios.

Además, por ahora, el desarrollo de los canales online no ha tenido el suficiente impacto en el proceso de contratación de los productos. Los inversores siguen acudiendo a las entidades bancarias para contratar productos financieros a pesar de que casi la mitad de los inversores con planes de pensiones y fondos de inversión afirman no estar satisfechos con su rentabilidad.

Fuente: Encuesta Observatorio Bestinver/IESE

El inversor está muy familiarizado con los bancos, mientras que casi la mitad de los inversores desconoce el trabajo de las gestoras de inversiones y sociedades de valores y bolsa.