Volatilidad: ¿Por qué no es «el fin de los días»?

  • 11-12-2018

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Los inversores que temen una recesión y están ansiosos por vender en el clima actual, parecen ignorar los fuertes fundamentales económicos en EE.UU. En una reciente mesa redonda de Lord Abbett sobre panorama de inversión en el 2019, Giulio Martini, Socio y Director de Asignación Estratégica de Activos, hacía una referencia desenfadada al sentimiento del inversor durante la volatilidad del mercado estadounidense de octubre y noviembre: las preocupaciones sobre que el aplanamiento de la curva de rentabilidad señalase una desaceleración inminente o recesión para la economía EE.UU., «tenía a los inversores preguntándose por «el fin de los días».

Pues bien, el sentimiento no ha ido sino a peor en la última semana, y los principales índices de EE.UU. han sufrido grandes pérdidas el 4 y 6 de diciembre tras comenzar una semana más corta de negociación con un modesto rally el 3 de diciembre. Se han citado varios factores para explicar la debilidad: miedos sobre el comercio exterior, el aplanamiento de la curva, las perspectivas de una desaceleración del crecimiento en China… Pero los estreses típicos que se desarrollan en largos períodos de crecimiento de la economía en EE.UU.-aceleración de la inflación, rápidos incrementos de costes laborales, burbujas de crédito u otras disfunciones en los mercados – no son aparentes en esta ocasión. Y no hay clara indicación de cuándo lo serán.

En este punto, creemos que es importante centrarse en lo que sí sabemos. Como hemos enfatizado en los últimos meses, los fundamentales económicos de EE.UU. siguen sólidos. Eso ha sido reforzado por una serie de publicaciones que hemos recibido en los últimos días:

  • El PIB del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, que ha subido ahora la estimación para el cuarto trimestre del 2018 al 2.8% desde 2.6% en la última revisión. El informe que se publicó el 6 de diciembre, mostraba que los motores de dicha revisión al alza eran el gasto en consumo privado y la inversión fija privada.
  • Según informe de la U.S. Mortgage Bankers Association publicado el 5 de diciembre, la producción semanal de hipotecas para compras ha mejorado bruscamente y las tendencias a corto plazo son positivas. Por tanto, teniendo en cuenta la caída de precios en activos con riesgo, los compradores de vivienda podrían estar emergiendo cautelosamente de sus madrigueras.
  • Un informe del 6 de diciembre mostraba que el confort del consumidor de EE.UU., medido por el índice propio de Bloomberg sigue muy alto, aun con el repunte en las solicitudes de desempleados en las últimas semanas (solicitudes que por cierto, están en mínimos históricos). Teniendo en cuenta que justo la temporada más fuerte de copras, es un dato alentador.
  • A nivel de ventas de vehículos ligeros, según publicación de fabricantes de coches de EE.UU., en la primera semana de diciembre, se alcanzó una tasa ajustada estacionalmente de 17,4 millones o más en cada uno de los tres meses pasados. Y eso debería trasladarse a un gasto creciente del consumidor y las empresas en el cuarto trimestre de 2018.
  • El endeudamiento familiar de EE.UU. continuó cayendo en el cuarto trimestre de 2018, aunque más gradualmente, según datos de la Reserva Federal de EE.UU. publicados el 6 de diciembre. En el tercer trimestre, los activos financieros netos, estaban en máximos históricos en relación a la renta.
  • La crisis inmobiliaria en los EE.UU. está ahora firmemente incorporada al retrovisor. El último informe de la Fed del 6 de diciembre, mostraba que los precios de las viviendas han vuelto a sus valores de reposición – esto es, el sector familias ofrece ahora un colateral neto positivo en la forma más ampliamente extendida de riqueza.

Conclusión

Como dijo Martini en la mesa redonda, basándonos en la última acción de mercado, parece que los inversores están comenzando a descontar el final de ciclo económico actual, incluso aunque las cosas que ocasionan una crisis no sean aún evidentes. La venta generalizada de renta variable en el último brote de volatilidad en el mercado – en un entorno por lo demás de fuerte crecimiento económico- podría ofrecer oportunidades al inversor a largo plazo cuando los fundamentales eventualmente se reafirmen.