Wall Street compra la tregua

  • 27-09-2018

  • 4 minutos

«S&P 500 ALCANZA UN RÉCORD HISTÓRICO. ¡Enhorabuena EE.UU.!». Con este tweet, Donald Trump ha acogido con satisfacción los nuevos máximos históricos del principal índice de la Bolsa. Sin embargo, la semana había estado llena de novedades en relación con la guerra comercial.

El lunes pasado, el Presidente estadounidense anunció nuevas tasas aduaneras del 10% sobre 200 000 millones de dólares de importaciones de productos chinos. Unas tasas que entrarán en vigor el 24 de septiembre. Además, la Casa Blanca ha puntualizado que el 1 de enero de 2019 dichas tasas pasarían a ser del 25% si las negociaciones con China no llegan a un buen puerto. A primera vista, esta noticia se podría haber considerado muy mala. Sin embargo, los mercados han hecho de ella una lectura positiva. En primer lugar, si bien muchos temían que las tasas se fijarían de entrada en el 25%, el porcentaje del 10% parece moderado. Después, la fecha de vencimiento anunciada, el 1 de enero de 2019, augura un respiro: ya no debería de haber ningún anuncio importante antes de esta fecha, pues los próximos meses deberán dedicarse a las negociaciones.

Por último, los inversores se han tranquilizado por la moderación -de momento- de la respuesta de China, a saber, el establecimiento de nuevos derechos de aduana sobre 60 000 millones de dólares de importaciones estadounidenses. Además, el Primer Ministro Li Keqiang ha indicado que su país no llevaría a cabo una «devaluación competitiva» del yuan para compensar las nuevas tasas de EE.UU. Por último, los mercados han recibido con satisfacción la reducción indicada de los derechos de aduana que China aplica a las importaciones de sus principales socios (al margen de los Estados Unidos).

Todos estos elementos han dado lugar a un fuerte repunte de los mercados, sobre todo los de renta variable emergente. Así, el índice chino Footsie China 50 ha ganado más del 6% durante la semana. No obstante, quedan dos elementos de incertidumbre. Por una parte, tras la aplicación de estos nuevos derechos aduaneros, el encuentro planteado entre Steven Mnuchin, el Secretario estadounidense del Tesoro, y Liu He, el Viceprimer ministro chino, podría no llegar a celebrarse. Sin embargo, tendría un fuerte simbolismo, que permitiría esperar unas negociaciones constructivas entre ambos países.

Por otra parte, con ocasión del anuncio del establecimiento de los derechos aduaneros, Donald Trump había emitido nuevas amenazas, afirmando que si China tomaba medidas de represalia contra los agricultores u otras industrias estadounidenses, los Estados Unidos pondrían inmediatamente en marcha «la fase 3». O, dicho de otro modo, nuevas tasas sobre las importaciones chinas que aún no sean objetivo, por valor de 267 000 millones de dólares.

El levantamiento de estas dos incertidumbres entreabriría una ventana de varios meses, lo cual permitiría que los investigadores vuelvan a centrarse en los principios fundamentales, y que los mercados realicen un reajuste entre los estilos y las clases de activos.

Italia

En Italia parece iniciarse un pulso entre el Ministro de Economía, Giovanni Tria, y los líderes de los partidos de la coalición. Mientras el Ministro desea mantener el déficit presupuestario en torno al 1,6% en 2019, el Movimiento 5 Estrellas y la Liga quieren que no baje del 2%, e incluso mencionan la cifra del 2,5%. Un déficit en torno al 2% podría resultar un compromiso aceptable. El gobierno italiano debería entregar sus primeras pistas presupuestarias a fines de septiembre, y la Comisión Europea debe examinarlas de aquí a mediados de octubre.

OCDE

La OCDE ha revisado a la baja su previsión de crecimiento mundial, situándola en el 3,7% para 2018 y 2019 (frente al 3,8% y 3,9%, respectivamente, de su proyección de junio). Especialmente inquieta por el conflicto comercial chino-estadounidense, la institución ha alertado del aumento de los riesgos que podrían afectar al crecimiento mundial. Este podría también haber alcanzado «su punto máximo» este año.

SCHAEFFLER: acción de la semana (objetivos reconfirmados)

  • Actualidad. En vísperas de su «Jornada de Inversores», el fabricante alemán de componentes ha vuelto a confirmar sus objetivos anuales de crecimiento del volumen de negocios (de +5 a +6%), el
    margen de explotación (de 10,5 a 11,5%) y los flujos de tesorería disponibles (450 millones de euros).
  • Análisis. Sin embargo, teniendo en cuenta una producción automovilística decepcionante y la buena marcha de las actividades de rodamientos industriales del grupo, el reparto de la rentabilidad será diferente del que se había previsto al comienzo del año. El margen de la división «Automóvil» debería quedar entre el 8,5 y el 9,5% frente al 9,5 a 10,5% previsto al inicio del ejercicio, con unas ventas que van en aumento, del 4,5 al 5,5% frente al 6 a 7%. Esto se debe a volúmenes de producción más escasos (China, Europa), y al incremento en el coste de los materiales. En cambio, la división «Industrial Automóvil» aumenta su margen, hacia una horquilla del 10 al 11% (frente al 9% a 10% anterior), al igual que sus ventas, que deberían crecer entre el 8 y el 9% (frente al 6% a 7% inicial). Una revisión fundamentalmente relacionada con el aumento de los volúmenes. Por último, la división «Postventa Automóvil» estará en línea con las previsiones iniciales.
  • Conclusión. Una noticia tranquilizadora a medias, con un mercado que seguirá cuestionando la sostenibilidad del margen en la división «Automóvil», a pesar de que con el 9%, de ahora en adelante parece estar más en línea con la media del sector. La sociedad deberá continuar con su esfuerzo, demostrando que la transición que representa el híbrido es positiva para el margen (aumento del contenido por vehículo con 2 motores). Nosotros conservamos [nuestras posiciones] en Echiquier Value Euro.